Si tu parto ha sido mediante cesárea, es fundamental acudir a una valoración postparto con un fisioterapeuta especializado, que tenga en cuenta el estado de tu cicatriz pero también la funcionalidad de tu abdomen con suelo pélvico. El tratamiento de fisioterapia en cicatriz de cesárea es crucial no solo por razones estéticas, sino también para prevenir complicaciones como queloides, adherencias, restricciones miofasciales, falta de sensibilidad, dolor pélvico, molestias o restricción de movimiento en caderas, pelvis…entre otros, que pueden aparecer a corto o largo plazo.

Importancia de tratar la cicatriz de cesárea

Consejos para el cuidado en casa

Aunque la valoración del suelo pélvico después de una cesárea suele hacerse a las 6 semanas, durante ese tiempo es importante que vayas cuidando tu cicatriz en casa o que acudas a consulta si prefieres que te enseñemos como empezar a tratarla en casa. Aquí te dejamos algunos consejos para cuidar la cicatriz antes de acudir a consulta:

  • Mantén la cicatriz limpia y seca durante la cuarentena: Es esencial para prevenir infecciones y promover una buena cicatrización.
  • Retirada de grapas: Durante los primeros 10-15 días, se suelen retirar las grapas bajo supervisión médica.
  • Usa parches de silicona: Una vez que la postilla se haya caído, los parches de silicona pueden ayudar a mejorar la apariencia de la cicatriz.
  • Hidrátala con rosa mosqueta: Este aceite es conocido por sus propiedades regenerativas y puede ayudar a mejorar la elasticidad de la piel.
  • Automasajes: Realizar suaves masajes en la zona puede ayudar a movilizar los tejidos y prevenir adherencias.

Tratamiento en consulta

En Corpore Fisioterapia entendemos el tratamiento personalizado dependiendo del estado de la cicatriz, y siempre teniendo en cuenta la importancia del tratamiento en todos los planos de la cirugía (piel, fascia, músculo, tejido subcutáneo, perinoteo, útero) por ello utilizaremos diferentes técnicas de tratamiento que nos permitan profundizar:

  • Radiofrecuencia: Ayuda a mejorar la elasticidad de la piel y reducir las adherencias.
  • Masajes: Técnicas de masaje especializadas pueden aliviar la tensión y mejorar la circulación en la zona afectada.
  • Ventosas: Útiles para liberar las adherencias y mejorar la movilidad de los tejidos.
  • Agujas: Técnicas como la punción seca pueden ser efectivas para tratar el dolor y las restricciones miofasciales.